La noche de ayer albergó en el estadio Cornellá-el Prat el primer encuentro de la segunda vuelta y ojalá todos sean igual que este. Ha sido un partido loco absolutamente con muchísimas alternativas y que se lo ha llevado el que más casta ha demostrado, que no podía ser otro que el equipo de Javier Aguirre, que desde que llegó al banquillo perico, ha mejorado sin duda el rendimiento y sobre todo los resultados de su club.
Al salir del túnel de vestuarios tras la charla de los entrenadores obviamente salió con mucha más fuerza y garra el equipo blanquiazul, y toda esa garra dio sus frutos en el minuto 68, momento en el que Verdú convirtió una pena máxima y el broche de oro a la locura del partido lo puso Raúl Baena con un gol casi en las postrimerías que da al Espanyol los 3 puntos y una cierta tranquilidad dejando el descenso a 4 puntos. El Mallorca precisamente es el equipo que marca la línea del descenso pues se sitúa en decimoctava posición a falta de que jueguen los equipos situados por debajo en la tabla.
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